Tiempo de lectura aprox: 2 minutos, 22 segundos
Escuchando el reciente llamamiento a la huelga general de la eurodiputada de Podemos, Irene Montero, otrora ministra de igualdad del Gobierno de España y actual eurodiputada, reafirmo mi añeja tesis de que este tipo de diatribas a las que, por desgracia, nos tiene acostumbrados no son sino la confirmación sus pensamientos se centran en una premisa:
Somos idiotas.
Con todo el cuajo y el rostro pétreo de que es capaz, pero sin que se le borre esa sonrisa cínica y cuasi psicopática, nos propone esta protesta con el objetivo de conseguir trabajar menos y ganar más.
Parece una simple frase sacada de un libro de autoayuda barato, pero la realidad es que no hay más y a la señora Montero no se le ocurren mejores ideas que proponer esta brillante solución desde su escaño europeo y con su cómodo sueldo de cinco cifras al mes mientras muchos ciudadanos trabajan duramente los 365 días del año para poder ganarse el pan.