De albañiles y otras artes.

Asamblea
Asamblea

Hace unos días, comprobé con desagrado la aparición de unas molestas grietas en mi casa, probablemente debido a lluvias, al desgaste del inmueble o a movimientos geológicos, todo depende de a quién de mis doctos amigos o familiares haya preguntado.

La cuestión es que, por sentido común, me puse en contacto con una empresita de albañilería para que viniesen a examinar los desconchones y me diesen, ellos sí, su opinión sobre su naturaleza y alcance, no fuera a ser que la, por dejadez o irrelevancia, la cosa fuese a mayores y tuviésemos una desgracia.

Seguir leyendo

¿Y cuando ya no haya enemigos?

REVOLUCIONCiertas ideologías y los partidos políticos que las sustentan basan sus doctrinas en el ataque continuo a un enemigo común. No se trata de gobernar para, gestionar para, construir para, sino hacerlo contra. Gobernar contra algo o alguien, un enemigo que, en la mayoría de los casos, solo existe, convenientemente deformado, en el imaginario de unos cuantos.

El enemigo básicamente es todo aquél que no piensa como ellos y si encima comete la osadía de hacerlo público, la afrenta ya es completa, se convierte en un enemigo público, alguien nocivo y perverso para el sistema que hay que eliminar a toda costa.

Y ahí es donde se encuentra precisamente el truco.  El quid de la cuestión está en que, a poco que se profundice, uno se da cuenta de que el enemigo no es tal, sino un simple adversario político o social, alguien que piensa diferente y que, en el peor de los casos puede obtener más votos en unas elecciones y terminar gobernado. Táctica democrática simple y llana pero imposible de gestionar por ciertas cabezas cuadradas.

Seguir leyendo

¿Nueva política?

twitter-292993_1280

Recientemente he tenido la oportunidad de escuchar en persona a destacados miembros de los nuevos partidos, protagonistas, sin duda, de su éxito en las pasadas elecciones autonómicas y municipales; no en vano, partidos como Podemos o Barcelona en Comú han conseguido colocar a muchos de sus representantes en gobiernos, alcaldías y concejalías y a los propios partidos en un lugar destacado del panorama político nacional.

¿Y cómo lo han conseguido?, pues, según ellos, aplicando nuevos enfoques y novedosas técnicas políticas amparadas en las nuevas tecnologías y en el uso masivo de redes sociales; colocando al ciudadano en primer lugar, haciéndole partícipe del cambio que se proponen llevar a cabo, situando el foco en la persona y no en cuestiones tan rancias y extemporáneas como el partido (entendido a la manera tradicional), el país o la economía.

El bienestar del individuo (y la individua) por encima de todo y al margen de todo.

Simple y bonito, pero falso. Veamos por qué.

Seguir leyendo

Uso de cookies

Desde mi nube utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR