fbpx

Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 15 segundos

El gesto de rebuscar monedas sueltas en el bolsillo o comprobar si llevamos la tarjeta encima está más cerca de tener los días contados. Hasta el momento, el uso de ciertas aplicaciones financieras en el móvil se limitaba a enviar dinero a un familiar o dividir los gastos de una cena. Sin embargo, sistemas de pago muy arraigados en España, como Bizum, acaban de habilitar una función muy práctica: la posibilidad de abonar las compras directamente en los datáfonos de las tiendas físicas.

El mecanismo para usar esta novedad resulta bastante familiar para quienes ya emplean herramientas como Apple Pay o Google Wallet. Su funcionamiento se basa en la tecnología de comunicación de campo cercano, más conocida por las siglas NFC. El proceso es directo: basta con desbloquear el teléfono y acercarlo al terminal del comercio para que la compra se registre en pocos segundos. Más allá de la comodidad, este paso tiene un peso geopolítico destacable. Al impulsar un método de pago propio, Europa consigue reducir su dependencia histórica de operadores estadounidenses como Visa o Mastercard, un detalle nada menor ante el actual panorama político al otro lado del océano.

Si analizamos la seguridad técnica, encontramos detalles que conviene tener en cuenta. En el lado positivo, es un método bastante privado. Al prescindir de la numeración impresa de las tarjetas de plástico y vincularse directamente a la cuenta del banco, el riesgo de sufrir una clonación de datos financieros se reduce bastante. El obstáculo principal reside en la inmediatez del cobro. El dinero sale de la cuenta en el mismo instante de la compra, operando en la práctica como una transferencia bancaria. Esto supone una desventaja frente a las tarjetas de crédito tradicionales, que disponen de mecanismos mucho más maduros para gestionar cobros duplicados, devoluciones y reclamaciones de clientes.

A esta falta de rodaje en las garantías hay que sumar que estas plataformas ya son un canal habitual para que los estafadores envíen mensajes falsos. Por esta razón, los especialistas aconsejan afrontar estos primeros meses con precaución. La recomendación técnica pasa por activar las notificaciones bancarias y revisar cada movimiento. Quien prefiera esperar a que los protocolos de protección se pulan, siempre puede optar por el plástico convencional.

Deja una respuesta

*

Uso de cookies

Desde mi nube utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies